lunes, 13 de julio de 2009

El informe.

Todavía no lo puedo creer. Me he tomado dos pastillas de esas que me dio el siquiatra cuando iba, para dormir y tranquilizarme, pero me siento igual de nerviosa y atontada. La Lena me dijo que no tomara vodka porque no debo mezclar alcohol con los barbitúricos, pero ya voy en el segundo.

La verdad es que no entiendo nada de nada. Me siento como una tonta, para empezar. Pero también tengo mucha rabia, tengo ganas de llorar y de gritar, pero no me sale. Es que es como de rotos desahogarse de esa manera encuentro yo.

Siempre supuse que estaba todo bien, que las cosas eran como eran porque todo el mundo tenía una vida parecida. Y no puedo creer que me equivoqué, no lo quiero creer. ¿Cómo no lo intuí, cómo pude ser tan ciega para no ver esos detalles acusadores?

Por ejemplo, los viajes de negocios. O las idas al centro, que tanto le carga. Y como me llenaba de regalos cada semana, de un día para otro. El anillo de esmeraldas para el encuentro. El uso ilimitado de la tarjeta para comprarme ropa por internet.

Según la Lena si lo enfrento lo negará todo, por eso tengo que mostrarle las fotos también. Pero no quiero pasar por eso, por esa rotería del escándalo, por esa rotería de tener que darle la razón a la rota de la Cota García, por la rotería de saber que todo este tiempo yo dormía con un roto que le gustan las rotas teñidas de rubia, no quiero que nadie sepa, me da vergüenza que este tipo de cosas me ocurran, sobre todo me siento tan sola y desprotegida, tan burlada y engañada, que no sé que haré.

Después de dormir unas horas se me aclaró la mente y me di cuenta que debo enfrentarlo, pero a mi manera digna y sin roterías.

Llegó tardísimo. No lo dejé que me saludara y le entregué una foto en que sale con la rota esa. Casi se muere de la impresión. Obviamente, trató de excusarse. Lo mandé a la mierda (no puedo ocupar otra palabra, la verdad), porque tonta no soy. Le pedí que se fuera de inmediato (total, tiene donde llegar), el departamento a mi nombre y más mesada. Mantuve mi posición todo el rato, porque Francisco lo único que quería era explicarme, pero no lo dejé. Hasta le dije que me iba a obligar a la rotería de llamar a carabineros para que se fuera.

Finalmente, durmió en el living. Por mi parte, me encerré en nuestra habitación, sin dormir prácticamente nada. La rabia no me dejaba. ¿Cómo se le puede ocurrir cambiarme por una rota de pelo teñido, si es tan obvio que soy superior a ella?

7 comentarios:

Sandra dijo...

Creo que debió escuchar primero sus explicaciones. Por mas inutil que haya sido, pero al menos sabría hasta donde puede llegar su hipocresía.

Igual siempre digna!!!

Saludos

Rocio dijo...

hay cuanto odio que se termine!!!!!, me dejas con la copucha!!! aggggg

Voy y vuelvo dijo...

me rehusaba a leer porque sabia que iba a quedar con la intriga esperando una proxima entrega, asi que ahora tienes el deber de publicar mas seguido jajajaja

dos apreciaciones. la primera, a la mina en cuestion, que hasta donde recuerdo nunca se identifica, no se porque tiendo a relacionarla fisicamente con una mina que conoci tiempo atras, y que aunque ella es media trancadita, creo que no llega al nivel de la del pc rosado. el segundo, y solo por curiosidad, es que me pregunto cuanto de alter ego tiene el dichoso personaje, porque de alguna manera u otra, creo que las minas pueden identificarse con algunas cualidades de la susodicha, o estoy equivocado?

por favor apurate en publicar la siguiente parte.

sayonara.

Sabina Atalaski dijo...

guajajajaja... tanta rotería me dejó chaaaaaaaaata!!! jajaja...

Me saltó una duda... ¿esta mina no tiene papás a todo esto? (es una pregunta aweoná, lo sé, pero de repente pensé en cómo sería su mamá, sobre todo)

A ver si la presentai alguna vez, jejeje (así onda proponiendo tema, jajaja)

Ani dijo...

Encontré genial la historia.. más de una hora me tomo leer todo.. La tipa, na'.. simpática y bien ligth.. casi un pastel-....

celeste dijo...

DEJARLO EXPLICAR, NICA, NUNCA, NO ESTA DENTRO DE LAS OPCIONES.
EN UNA DE ESAS ESTANDO SOLA SE PONE A PENSAR...

celeste dijo...

y que mal, no pude leer la semana pasada, con mis vacas en caldera no tenia internet ni medianamente decente pa navegar.