miércoles, 18 de marzo de 2009

Conversando con Lena.

- ¿Qué le escribiste qué cosa a Juan Antonio?
- Ya te dije, que es un fresco y adolescente en sus sentimientos.
- Te juro que no te puedo creer.
- ¿Qué cosa? Si se lo merece con todas sus letras.
- Lo que pasa es que tú no tienes derecho a decirle nada.
- ¿Cómo que no? Si jugó conmigo tal como lo hará, si no lo está haciendo ya, con la china fea esa.
- Pero tú sigues casada.
- Claro que sí, pero por su culpa.
- ¿No era culpa del siquiatra?
- Pucha Lena, yo pensé que tú me entendías.
- Es lo que estoy tratando de hacer.
- Mira, tú sabes que yo sólo tengo dos grandes defectos (y siempre los he reconocido): soy muy mimada y muy mala para tomar decisiones.
- Si recuerdo como te malcriaban tus papás.
- ¿Te das cuenta? Los únicos que han sabido darme el mismo estándar de vida han sido mis dos maridos. Y el siquiatra no fue capaz de ayudarme.
- Aunque tú tomaste la decisión de seguir con Francisco, que a todo esto, es un amor de hombre. - ¡Pero Lena, te juro que yo no fui! Cuando le pregunté al siquiatra qué hacer, no me dijo nada de nada. Y sobre Francisco, será todo lo que tú quieras, pero es un latero.
- Yo no entiendo el gusto de casarse. ¿Por qué no vives con Juan Antonio?
- Eso sí que no, perdóname, pero soy católica 100%. Además, ¿cómo lo presentaría?
- Eso da lo mismo, lo importante es que se amen.
- Se nota Lena que viviste en Europa muchos años, porque acá en Chile la cosa es muy diferente. Además que la última vez que vi a Juan Antonio prácticamente me echó a patadas de su casa.
- ¿Y qué querías? Si él te estaba esperando para celebrar.
- ¿Te conté lo que me regaló ese día?
- ¿Un collar parece?
- No, mi linda. Un collar es mucho. Apenas un colgante, algo de su nueva religión. Y Francisco me había regalado un solitario para la navidad. Y mi jeep, unos pocos meses antes.
- Sea como sea, no entiendo que quieres de Juan Antonio.
- Nada, por supuesto. Espero que se case con la china fea esa y que tengan hartos hijos feos.
- No seas mala. Además que tienes que esperar a ver que te responde.
- De seguro nada, si es un cobarde y fresco.
- Al contrario, deberías hacer como él y seguir con tu vida. ¿No has pensado en tener un hijo?

4 comentarios:

Rocio dijo...

jajajaja, que increíble el consejo, ten un hijo, como si eso fuera la solución a todos sus problemas...

me gusta tu historia!!!!!, espero con ansias el otro cap.

Sabina Atalaski dijo...

Guajajaja... xuxas... ojalá no se reproduzca!!!

(No la mojen ni le den comida después de las 12!!!)

Sandra dijo...

No le den ideas!!!..Podría colapsar... jejeje

¿¿Y si J.A. le responde??... Uff.. A mi nunca me respondieron, y creo que fue mejor así.


Sandra

Laura Virtual dijo...

Capaz que se embarace del J.A. y le pase el gol a F...
jajaja