lunes, 20 de abril de 2009

El Encuentro.

No lo puedo evitar, pero la Lena se veía horrorosa!!!! Y las demás, también. Es que cuando una es gorda (harto o poco, da lo mismo) con lo que se vista se verá mal. Siempre. ¡Y los peinados, y los teñidos! Horrorosos. Qué mujeres con tan mal gusto, si parecía una convención de mujeres flácidas y con el pelo oxidado, vestidas de multitienda.


Obvio que a la Lena no le dije mi opinión sincera, mal que mal somos amigas: la única que tengo. Con las demás fui educada y si me decían que yo estaba igual que en cuarto medio, les sonreía a modo de agradecimiento. ¿Acaso querían que les dijera que ellas también?


Ocupé todo el día sábado en arreglarme, hacerme masajes linfáticos, me hice las uñas, mandé a lavar mi jeep, escuché música tranquila y me concentré en ser la más regia de todas. Cuando Francisco me vio me dijo que se sentía muy orgulloso de tener una mujer tan hermosa como yo de compañera de vida, y me regaló un anillo maravilloso con una gran esmeralda, que hacen juego con mis ojos.

Y como me sentía tan regia que parecía modelo, no me costó nada sacarme fotos con mi mejor cara, porque la idea es que la Lena las suba a su facebook y Juan Antonio las vea y de seguro me comparará con la china fea esa y sabrá que sí o sí tiene que estar conmigo, que fue un tonto por dejarme ir.

El único punto negro de la noche fue que me reencontré con mi archirival: la Cota García. Apenas la vi recordé que siempre me tuvo envidia, que me copiaba en todo y que se había casado con el Pollo Cortés (según algunas lo de “pollo” era sólo una anécdota de juventud) ,que tenían 6 hijos y que esa figura era sólo gracias al bisturí. La Lena me dijo que para qué la iba a saludar, pero ella sola se acercó. Te ves casi igual que en el colegio, lo que es cambiar de marido todos los años, me lanzó. La Lena se puso nerviosa y le comenzó a hablar de los hijos, del trabajo que dan, que cuando una no tiene niños el cuerpo no sufre tanto… Miré a la Cota García directo a los ojos y le contesté: que lamentable que no pueda decir lo mismo de ti, porque el cirujano plástico es médico, pero no un santo milagroso.

Por supuesto que se fue indignada, pero la más enojada era yo. ¿Qué se cree esa rota? La Lena me dijo que no la tomara en cuenta, que es sólo una mujer amargada con un pésimo matrimonio. Entonces me vino una gran idea, ¿y se le coqueteo al Pollo Cortés? Sería una excelente venganza.

5 comentarios:

SRTA TEMPLARIA dijo...

jajaa XD Pobre Cota García, está bien ella empezó..

No te desvies de tu objetivo ;)

Abrazos
PAU

DaNIELA dijo...

Me gustó ene, la seguiré leyendo. Hace tiempo quería dejarte un mensaje por blog pero esta lesera no me dejaba Animo con la historia esta de lux!

Un abrazo

Rocio dijo...

uta la loca enferma, me cae bien ta demasiado cagada de la cabeza jajajajajajajajaja

Oli dijo...

Siento temor de Terminar como ella! buena historia. Que fome yo nunca tuve una enemiga asi a morir en el cole hubiese sido entrete, para hacer la vida más parecida a una teleserie (aunque la mayoría de las veces la vida real la supera).

Creo que la última frase que se manda a la cota es triunfal!! jajaja

Sabina Atalaski dijo...

Ptas que me río con esta aweoná... Que se coma ese pollo y es al velador... mejor todavía! jajaja